Conos viales

 

Los colores más llamativos, los llamados “chillones”, son el rojo, el amarillo y el naranja. Por eso estos colores se utilizan a menudo en las señales de tráfico. Las señales de peligro o los conos viales siempre están realizadas con este tipo de colores. Incluso la señal de prohibición del paso en un semáforo es de color rojo.

Algunos estudiosos han realizado experimentos en los que aseguran que los animales salvajes que van a atravesar carreteras reaccionan antes luces y señales rojas, parándose hasta que la luz se apaga o pasando por otro lugar que no esté marcado con esos colores, aunque esta teoría es rápidamente desmontada por otros expertos que aseguran que los animales no son capaces de distinguir los colores, ya que la mayoría solo ven en blanco y negro o no son capaces de ver el espectro de color del que disfrutamos los seres humanos.

Sea como sea los seres humanos sí distinguimos los colores y nos llaman la atención de distintas formas.